Y salió la Blanca Paloma a la aldea almonteña y Camas se volvió a encontrar por la Virgen del Rocío.
Sobre las nueve y media de la mañana la Virgen llegaba a la altura de donde se encontraba el bendito Simpecado Camero y allí entre gozos, alegrías, sueños y oraciones la Blanca Paloma se encontraba con el pueblo de Camas.
Compartimos galería fotográfica del momento del encuentro cortesía de Nieves Romero y Rocío Correa.









